- o. prieto - Salamanca
Después de años de espera y reivindicaciones, Salamanca dispondrá a finales de 2009 de una mini residencia para las personas con enfermedad mental crónica que no tengan familia o carezcan de familiares que puedan atenderles de forma temporal o permanente. Ésta es la fecha prevista por la Diputación y la Junta de Castilla y León para la puesta en marcha de un recurso cuya apertura supondrá el cierre definitivo del antiguo hospital psiquiátrico, actualmente denominado Centro de Salud Mental y Servicios Sociales, situado en el barrio de La Vega.
Así lo confirmó ayer la presidenta de la institución provincial, Isabel Jiménez, tras la firma de un protocolo de colaboración con la gerente regional de Servicios Sociales, Milagros Marcos, sobre el que se asentará la construcción de una mini residencia de 43 plazas que estará ubicada en el complejo asistencial del que dispone la Diputación entre la calle García Tejado y el paseo de San Vicente. Actualmente, en el antiguo hospital psiquiátrico, que llegó a albergar a 560 personas, quedan 58 residentes, entre los que se encuentran, no sólo personas con enfermedad mental, sino también con discapacidad intelectual severa y moderada. "Habrá un protocolo de derivaciones a otros centros que se establecerá en coordinación con los servicios sociales y sanitarios, de manera que unos residentes irán a los Camp, otros a centros de Asprodes y los mayores de 65 años, a residencias de la Diputación", aclaró Jiménez, quien añadió: "El objetivo final es cerrar el centro de La Vega, porque rehabilitarlo supondría un coste tremendo y, con esta actuación, el edificio quedaría libre".
Un estudio realizado
En este sentido, la diputada de Centros Asistenciales y de Formación Profesional, Evencia Juez, señaló que la institución provincial ya ha realizado un estudio y los 58 enfermos que todavía residen en el antiguo hospital psiquiátrico han sido evaluados para determinar, "en función de su situación", a qué centro serán trasladados, "de forma que sólo quedarán los que sean derivados a la nueva mini residencia". De este modo, una vez cerradas las instalaciones de La Vega, el edificio pasará a formar parte del patrimonio de la Diputación Provincial, "que hará con él lo que considere más conveniente".
Por su parte, Milagros Marcos mostró su satisfacción por la futura puesta en marcha de un recurso "muy necesario", cuya implantación se enmarca en el compromiso de la Junta de crear en esta legislatura "al menos una mini residencia para enfermos mentales en cada provincia". Sobre esto, destacó que, aunque existen programas de apoyo a los afectados que permanecen dentro del entorno familiar y que permiten trabajar por su integración sociolaboral y evitar su institucionalización, "por desgracia, no es suficiente, y hay casos para los que es necesaria una vivienda tutelada o un centro residencial". En el caso de Salamanca, la mini residencia estará destinada a personas de entre 18 y 64 años, y las estancias podrán ser temporales o permanentes. La gerente regional de Servicios Sociales recordó que en Castilla y León existen 20.782 personas con discapacidad asociada a una enfermedad mental, 2.958 en la provincia, y aseguró que "prácticamente todos están recibiendo atención, tratando a cada uno en el entorno más favorable".