El centro toresano empezará a funcionar en este primer semestre.
M. B. (ICAL).
La residencia de Toro será la primera de la red de minirresidencias para las alrededor de 20.800 personas con enfermedad mental grave y prolongada que viven en la región. El centro toresano entrará en funcionamiento en este primer semestre del año, según informó ayer la agencia Ical con declaraciones de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades.
Los centros se destinarán a aquellos enfermos que se encuentren en situación clínica estable que necesiten un alojamiento y que por sus necesidades de apoyo no puedan acceder en un primer momento a un recurso de vivienda. El objetivo de estos lugares será proporcionar con carácter temporal o definitivo los servicios de alojamiento, manutención, cuidado, apoyo personal y social, así como la habilitación y el apoyo a la integración de estas personas.
En principio, habrá una minirresidencia por provincia, en régimen abierto y sin carácter terapéutico, y cada una tendrá entre 30 y 40 plazas. Los centros estarán destinados a personas con edades comprendidas entre los 18 y los 64 años y un grado de minusvalía igual o superior al 33 por ciento que carezcan de familia o que teniéndola no puedan por circunstancias familiares atenderles de forma temporal o permanente.
Los centros contarán con un equipo multidisciplinar que proporcionará atención con supervisión durante las 24 horas, al igual que se promoverán la adhesión al tratamiento terapéutico por medio de responsables de los servicios de la red de salud mental de la provincia de referencia; se apoyará la inserción laboral y se posibilitará el acceso a alojamientos más integrados en el entorno de la Comunidad.
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