Un estudio hecho en Zaragoza revela que el perfil de las personas sin hogar ha cambiado.
LUCÍA VALERO. Zaragoza
Del varón mayor de 45 años y con problemas de alcohol, a la mujer, el inmigrante y el enfermo mental. Según un estudio realizado por la Coordinadora de centros y servicios para personas sin hogar de Zaragoza, el perfil de los sin techo está cambiando en los últimos años.
Aunque mañana, 25 de noviembre, es su día, la coordinadora quiso adelantar la celebración y ayer organizó una serie de actividades. Unas 50 personas de diversas entidades hicieron un recorrido en autobús por los distintos puntos a los que acude una persona sin hogar. "Desde el refugio o el albergue hasta el comedor de San Vicente de Paúl, intentamos seguir el itinerario que podría hacer un sin techo", explicó Goyo García, de Cáritas.
El refugio, el albergue municipal, la fundación La Caridad, las parroquias de Santa Mónica y Nuestra Señora del Carmen, Cruz Roja, las Hijas de San Vicente de Paúl y Cáritas forman la Coordinadora, con el objetivo de "promover itinerarios de inserción consensuados, intentando dar respuesta, desde criterios comunes a las demandas y necesidades de estas personas", según dice el manifiesto del Día de los sin techo 2007 que Vico Gracía, trabajadora social, leyó ayer en el comedor de la calle de Danzas.
Largo proceso de reinserción
"Es como bajar y subir por un tobogán". Así definió el representante de Cáritas, Goyo García, el proceso de exclusión y posterior inserción en la sociedad que experimenta cualquier persona sin hogar.
"No se puede contabilizar el tiempo que cuesta reinsertarse. Depende de la persona y del momento, pero es un proceso largo y difícil, y no ocurre de la noche a la mañana", aseguró García.
En el estudio realizado, además de notar el cambio de perfil, se aprecia una mayor heterogeneidad en los casos. "Son personas, cada una con sus problemas y sus carencias, y no las podemos etiquetar simplemente como transeúntes o vagabundos", explicó.
A pesar de que las plazas de comedores y albergues están siempre completas, la Coordinadora calcula que en Zaragoza hay unas cien personas que viven de contínuo en la calle. Cruz Roja, por ejemplo, ha atendido en lo que va de año a unos 380 sin techo diferentes, algo más que en 2006, según comentó su responsable, Julián Martínez. "Somos una puerta de entrada que ofrece atención primaria. Les damos bebidas calientes y mantas y después, los derivamos al resto de centros", explicó Martínez.
Este es el segundo año que la Coordinadora celebra el Día de los sin techo. El objetivo del manifiesto común es mejorar la eficacia de los recursos y reivindicar un mayor apoyo para las personas sin hogar de Zaragoza, según explicó la responsable del comedor donde se celebró el acto.
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