El centro residencial que se construirá por la zona de la Avenida Hornos Caleros de la capital abulense tendrá capacidad para cuarenta y cinco usuarios.
LUIS CARLOS SANTAMARÍA
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, Francisco José Sánchez, anunció ayer la construcción en la capital abulense de una residencia para personas con enfermedad mental, que se ubicará por la zona de la Avenida Hornos Caleros y tendrá una capacidad de 45 plazas.
Se trata, según confirmó Sánchez, del primer centro de estas características en toda la comunidad, y tendrá como objetivo el proporcionar una vivienda estable a las personas que por su enfermedad mental tengan dificultades para residir en su ámbito familiar.
Francisco José Sánchez dio cuenta del acuerdo del Consejo de Gobierno según el cual se autorizaba la contratación de las obras de construcción de este nuevo centro, con un presupuesto de licitación que asciende a los 3.915.780 euros. Según el delegado territorial de la Junta en Ávila, aún no hay una fecha aproximada para la inauguración de este centro, ya que se está pendiente de la obtención y finalización de todos los trámites administrativos, razón por la cual no se puede aventurar un plazo para su inauguración.
Este centro residencial, que se ubicará en una parcela existente detrás de la residencia Fuente Clara que la Junta de Castilla y León tiene en la Avenida Hornos Caleros, dispondrá de módulos de entre 6 y 8 plazas hasta un total de 45, distribuidas para favorecer la convivencia independiente de estos grupos. Estará dotada de todos los servicios, recursos e instalaciones necesarios para garantizar la confortabilidad de las estancias y las mejores condiciones de funcionalidad para la prestación de los servicios por parte de los profesionales del centro.
La residencia está destinada a personas con enfermedad mental grave, prolongada y estabilizada, con edades comprendidas entre 18 y 64 años, y un grado de discapacidad igual o superior al 33% que carezcan de familia o no puedan ser atendidos
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