El procurador del Común de Castilla y León, Javier Amoedo Conde, reclamó ayer a la Junta de Castilla y León las acciones oportunas para poner en práctica un proyecto específico dirigido a mejorar la atención, rehabilitación e integración social de las personas con enfermedad mental en situación de marginación sin hogar.
Según informaron fuentes del Alto Comisionado, el procurador se ha dirigido para ello a las consejerías de Sanidad y de Familia e Igualdad de Oportunidades.
El objetivo es que se potencie la coordinación entre la red de salud mental y la red de servicios sociales, para mejorar su implicación en la atención psiquiátrica y social de este colectivo.
Asimismo, pretende que se articulen actuaciones integrales que abarquen desde la prevención hasta la asistencia, rehabilitación e integración social, partiendo de los estudios necesarios que permitan la detección de las personas afectadas, un conocimiento riguroso de su situación y su progresiva vinculación con la red de servicios.
Se trataría de dar cobertura de forma integral a las distintas necesidades de este colectivo, mejorando su calidad de vida y promoviendo la implicación de otras administraciones y entidades públicas y privadas sin ánimo de lucro comprometidas con las personas con enfermedad mental.
Amoedo considera que «se trata de un colectivo, escasamente conocido y atendido, en el que se mezclan la falta de salud mental y la exclusión social, que ha surgido en los últimos tiempos dentro del fenómeno de la marginación sin hogar, y en el que confluyen el aislamiento, la falta de apoyo familiar y social, los trastornos psiquiátricos y el deterioro personal y social».
Por otro lado, el Común ha remitido otra resolución a la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades para que elabore y apruebe una regulación específica relativa a la clasificación, las condiciones de autorización y funcionamiento de los recursos de carácter social dirigidos a las personas sin hogar.
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