El alcalde se ha comprometido a suministrar a la asociación un vehículo para que puedan actuar también en el ámbito rural
Asayeme quiere crecer más. La Asociación de Ayuda a Personas con Enfermedad Mental busca la manera de ampliar el espacio del que disponen en la actualidad para que 30 personas puedan ocuparse en su taller; 20 más que la capacidad que permiten ahora estas dependencias. Además, el almacén en el que guardan todo el material que precisan también se ha quedado pequeño.
La asociación realiza trabajos para una empresa de Logroño y podría ampliar la actividad con encargos de otras de la ciudad, que ya se lo han propuesto, pero sin la pretendida ampliación es imposible. Asimismo, el colectivo recibirá del Ayuntamiento -según se comprometió ayer el alcalde, Fernando Campo- un vehículo para el transporte de personas. Con este equipamiento podrán ampliar su radio de acción a las localidades cercanas a Miranda y realizar trabajos con otras empresas.
Por otro, lado, en el piso gestionado por Asayeme, en el marco del programa de Vivienda Protegida, están residiendo en la actualidad dos mujeres que rondan los 50 años de edad, aunque la asociación pretende completar la totalidad de las cinco plazas disponibles antes de finalizar el año en curso.
La convivencia permite que las personas con enfermedad mental tengan una vida integrada e incide en la igualdad de oportunidades de estas personas. Los moradores de la casa tutelada colaboran en las actividades domésticas diarias facilitando la convivencia y proporcionándoles la regulación de sus rutinas, actividades que contribuyen a la integración de los residentes del piso en la sociedad.
En la casa trabajan dos cuidadores a media jornada, que apoyan a los enfermos en la realización de sus actividades cotidianas como la toma de medicación, limpieza del hogar y cocinar. Un psicólogo, Joseba Orueta, y otra trabajadora social, Adriana Salazar, completan la plantilla que supervisa las actividades y el estado de los tutelados.
Para que una persona pueda acceder a este servicio es imprescindible que disponga de una vida laboral normalizada, bien en el centro ocupacional de Asayeme o en otra empresa. Así, los monitores les prestan asistencia durante las horas que les deja libre la jornada de trabajo.
La trabajadora social de la asociación, que se encarga de Vivienda Apoyada, destacó la mejoría en las condiciones de vida de las dos mujeres que residen en el piso, ya que ahora están mejor alimentadas, gestionan con más acierto el dinero y al llegar a su casa disponen todos los días de un espacio de convivencia.
Sólo en capitales de provincia
El recientemente nombrado presidente de Asayeme, Esteban Santos, expresó ayer su satisfacción por la buena marcha del proyecto de Vivienda Apoyada en Miranda, la única ciudad que sin ser capital de provincia dispone de este servicio. Santos explicó que han volcado sus esfuerzos durante dos años para sacar el proyecto adelante y agradeció la colaboración tanto de las administraciones (Ayuntamiento y Junta de Castilla y León) como de las entidades financieras.
El piso, ubicado en el número 16 de la calle Condado de Treviño, en el que la asociación desarrolla la actividad dirigida a la mejora de las condiciones de vida de los enfermos mentales ha sido cedido por el Consistorio mirandés, mientras que la Junta de Castilla y León les ha subvencionado con 8.900 euros para llevar a cabo las reformas y amueblar el local, además de otros 28.000 euros anuales para sufragar los gastos de personal. La Fundación Roviralta y diversas entidades financieras asentadas en la ciudad también han contribuido con distintas aportaciones económicas para que la iniciativa sea una realidad desde el 1 de noviembre.
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